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SAI
(Sistema de Alimentación Ininterrumpida), ese extraño aparato que existe
en multitud de empresas y que nos protegen de posibles cortes de luz,
bajadas de tensión, etc. Muchas veces pensamos que aquel artilugio no
sirve de mucho. Esa sensación nos viene a la mente cuando observamos
que algo (en este caso un SAI) no nos reporta beneficios inmediatos.
Un ordenador lo utilizamos a cada instante, un servidor nos ofrece servicios
'visibles', pero en cambio un SAI está ahí, quieto, como dormido y
nos preguntamos si realmente está haciendo algo o no.
Pues
el caso es que aunque no lo parezca, un SAI siempre está alerta ante
cualquier imprevisto. En general, podemos decir que un SAI tiene dos
funciones principales:
- Mantener
el suministro eléctrico ante un corte del mismo. De la calidad del
SAI dependerá el tiempo que mantenga dicho suministro.
- Evitar
sobre-tensiones, tanto a la baja como a la alta.
Un
SAI nos ofrecerá alguna otra característica según su propia complejidad,
pero principalmente son estas dos las funciones más importantes. Así
mismo podremos controlar diversas funciones del SAI mediante un software
de control que comunica ordenador y SAI a través de cable serie, pero
esto es opcional y tan solo es interesante en instalaciones críticas.
Gracias a este software podremos automatizar el apagado de nuestros
servidores o estaciones de trabajo cuando ocurra un corte de luz.
Por
ejemplo, en nuestras instalaciones disponemos de un SAI 'Matrix' de
APC que nos protege todos los servidores, algunas estaciones de trabajo,
HUBs, concentradores, etc. El tiempo que nos aguanta este servidor ronda
los 30 minutos, tiempo más que suficiente para apagar todos los sistemas
de forma oportuna.
Este
SAI nos ha salvado de más de un problema grave en nuestros sistemas.
De todos es sabido que en el suministro eléctrico se producen sobre-tensiones
de forma más o menos habitual. Además, tras un corte de luz, al restablecerse
nuevamente la corriente eléctrica es más que probable que se produzcan
todo tipo de sobre-tensiones, picos, etc. Todos estos problemas desaparecen
con la instalación de un SAI.
Está
comprobado que un disco duro puede sufrir serios problemas debido a
una incorrecta alimentación eléctrica. Es muy común que en el interior
de un ordenador no se mantenga un correcto voltaje de forma permanente y por ello componentes vitales del ordenador pueden verse alterados
de forma, muchas veces, irreversible. Todo ello se evita de forma definitiva
gracias a un SAI.
Personalmente,
no puedo más que recomendar la instalación de un SAI en cualquier empresa
donde exista uno o más servidores y/o estaciones de trabajo críticas.
Incluso a nivel personal es muy recomendable la adquisición de uno de
estos prácticos inventos.
Para
más información visita la página de APC (www.apcc.com).
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