En
esta producción se recoge un largo texto realizado por el propio Waters
en el que declara que la grabación se realizó en lugares pequeños y que eso se nota en el estilo del sonido que él buscaba. Curiosamente y tras realizar majestuosos montajes como The Wall, asegura Waters que prefiere
los conciertos más intimistas realizados en pequeños lugares. Pero
al margen de cambios de estilos que parece que busca el señor Roger, analicemos
qué nos ofrece este nuevo directo de uno de los mejores músicos
del panorama del rock-sinfónico.
Cuando
uno escucha este directo le vienen enseguida a la mente otros directos, esta vez
de Pink Floyd, como Pulse o el recuperado Is There An ybod y Out There? The Wall
Live 1980-81. Suena muy familiar. Y eso es bueno? Según se mire...
Roger
Waters es Pink Floyd y eso se nota. Y si encima los músicos lo hacen bien,
pues las similitudes son mayores. Pero para ser más justos, hemos de decir
que también suena diferente, al menos algunos temas. Se puede decir que
temas como Another Brick In The Wall, Shine On Your Craz y Diamond, Wish You Where
Here o Time, suenan más acústico, más tranquilo, no tan elaborado
en las grabaciones de sus amigos de Pink Flo yd. Por ejemplo Wish You Where Here
suena muy diferente, con unos coros más redondos.
Además,
este directo sirve para descubrir temas compuestos por Waters en solitario como
una efectiva Welcome To The Machine o una emocionante Perfect Sense. Y de regalo,
el directo cierra con una canción inédita: Each Small Candle, una
cuidada balada.
Qué
más podemos decir de In The Flesh? Pues no mucho... Si te gusta el rock
sinfónico, no debes perderte este directo grabado con una calidad soberbia
en Q Sound, sistema utilizado así mismo por Pink Flo yd y es que al final,
todo queda en familia.