Depeche Mode firmó un recital soberbio en su primera noche de Barcelona
El grupo británico «Depeche Mode» arrasó con todo en la noche del viernes en la primera de sus dos actuaciones en el Palau Sant Jordi de Barcelona, un concierto que le ha confirmado, gracias tanto a su trayectoria como a su actual estado de forma y popularidad, como uno de los reyes de la música pop.
Hoy por hoy, muy pocas bandas ostentan el estatus de «Depeche Mode», que vive uno de los mejores momentos de sus 25 años de trayectoria. Prueba de la popularidad alcanzada en este 2006 es el tremendo éxito del doble concierto que ofrecieron en Madrid, considerado el mejor de la gira europea, y las grandes expectativas generadas sobre la sesión doble en el Palau Sant Jordi de Barcelona.
El pabellón, a reventar, no podía ser un marco más espectacular para sus oscuros himnos electrónicos. La fiesta se desató ya desde el primer tema, «A pain that I'm used to», la canción que abre su último álbum, seguida por la sintética y maquinal «John The Revelator». Acompañando a la voz de Gahan, la guitarra de Gore y los teclados de Fletcher, una escenografía retrofuturista muy cuidada. Se pudo disfrutar pronto de clásicos como «A question of time» o «Policy of truth». En los bises: el tecnopop luminoso de «Just can't get enough», «Everything counts» y «Never let me down again» y «Goodnight, lovers».