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El Grupo Depeche Mode actuará el 22 de julio en el estadio de Anoeta
Sólo se utilizará la mitad de la instalación, con capacidad aproximada para 23.000 espectadores. Las entradas se ponen a la venta mañana sábado.
Mitxel Ezquiaga
El estadio de Anoeta volverá a acoger un gran concierto musical este verano. El veterano grupo británico Depeche Mode actuará en el estadio el próximo 22 de julio, aunque no será un «macroconcierto» al estilo del que ofreció el pasado agosto U2: sólo se utilizará «medio» estadio, con capacidad aproximada para 23.000 espectadores. Las entradas se pondrán a la venta mañana sábado por los canales habituales, según informó anoche Doctormusic, quien delega en la promotora Get In la organización local del evento. La velada se iniciaría con un grupo invitado.
Depeche Mode ya actuó en el Velódromo el 17 de octubre de 1998. Estos días realiza precisamente una gira por España, con cuatro actuaciones la semana que viene repartidas en los palacios de deportes de Madrid y Barcelona. Las entradas para esos cuatro conciertos, más de 40.000, se agotaron en pocos días. Depeche Mode volverá a España en verano con conciertos en el FIB de Benicassim (23 de julio), Torrevieja (25 de julio) y Granada (26 de julio), además del previsto en el estadio de Anoeta para el día 22 de julio, que en principio se había anunciado en diversas webs para el campo del Molinón, en Gijón, aunque finalmente no hubo acuerdo con el Ayuntamiento de la localidad asturiana y será en Anoeta.
«Medio estadio»
Fuentes de la promotora Get In apuntaban ayer algunos detalles, aunque será estos días cuando se oficialicen. En principio se utilizará sólo «medio estadio»: el escenario se colocará en el césped y sólo se habilitará una tribuna lateral y la parte central del campo. Se estima que la capacidad sería para unos 23.000 espectadores.
«Donostia necesita también usar el estadio con este aforo», apuntan en Get In, «porque a veces el Velódromo se queda pequeño y hay conciertos que tampoco pueden llenar todo el aforo». En la promotora donostiarra se estima que «Depeche Mode tiene ahora un enorme tirón, como se ha visto en la venta de entradas para los conciertos de ahora en Madrid y Barcelona, y tenemos también a favor que en Francia el grupo arrasa, por lo que nuestras estimaciones son que buena parte del público puede proceder del otro lado de la frontera».
Las entradas se pondrán a la venta mañana mismo, a través de los puntos de Tick Tack Ticket, por internet en www.ticktackticket.com y por teléfono en el 902 150025. Las localidades costarán 34 euros para las entradas de pista y 42 para los asientos reservados. En Get In lamentan que la fecha del concierto coincida con el Festival de Jazz, «pero es la única jornada que teníamos disponible». En ese sentido recuerdan que el concierto de Pink Floyd que tuvo lugar en el propio estadio en 1994 ya coincidió con el Jazzaldia, «y entonces quedó claro que en San Sebastián, en esas fechas de julio, hay público para todos los eventos. Además, son estilos bien distintos», agregan.
El concierto de Depeche Mode sería la tercera gran cita de rock en la historia el estadio , después de las actuaciones de Pink Floyd y U2, aunque Anoeta ha acogido también otros eventos musicales en los últimos años, protagonizados por el Orfeón Donostiarra o la celebración del segundo puesto en la Liga de la Real. |
Los Guadiana del rock de masas
Iñaki Zarata
Excesivo sería llamarlos dinosaurios, pero acumulan un cuarto de siglo como grupo musical. Ha sido su desigual devenir grupal lo que les hace aun atractivos para amplias masas , porque los altibajos han supuesto cambios de matiz musical y de actitud estética. Si hubiera que hacer caso a la trayectoria oficiosa de los rockeros británicos la clave de su guadianismo, de su permanente desaparecer y reaparecer en el tiempo, sería la adicción de alguno de sus miembros a sustancias duras. Más la no excesiva química personal en el trío.
La primera canción que entonaron en su debut de Anoeta, en otoño del 98, se titulaba precisamente A question of time. Y sí, parece que Depeche Mode han braceado contra el tiempo y, como cantaron los Stones más jóvenes, aquel está aun de su lado. Crítica y público se están rindiendo a su última andanza creativa. Los especialistas consideran el puñado de melancolías del último Playing the Angel (disco número once de su colección) como una revitalización del ampuloso pop que glorificó la década de los ochenta. Y los fans parecen empeñados en agotar las localidades, allí por donde Martin Gore, Dave Gahan y Andy Fletcher asientan sus reales escénicos.
Más vale tarde que nunca; quizás subestimados en su día, la historia les está dando ahora la razón. Se han adaptado genialmente a la práctica de revisar y remezclar en estudio sus mejores singles y alguna de sus canciones (Personal Jesus) ha acabado en boca de artistas tan venerados como el ahora recordado en pantalla Johnny Cash, o tan epatantes como Marilyn Mason (la misma reflexión cristiana, versión luciferina). Y hasta hay un álbum que los versionea en clave clásica. Avezados zorros del negocio, Gore y compañía no suelen defraudar. La cita de julio huele a fiesta rockera de lujo.
Fiesta bajo la luna
Mitxel Ezquiaga
Sólo Depeche mode?». La presencia de U2 en el estadio el año pasado puso el listón tan alto que ya todo el mundo esperaba a los Rolling, Madonna o Springsteen como espectáculo de verano en Anoeta. Cada aficionado escribía su carta a los Reyes Magos. Pero el show bussinnes es la selva, y más en asuntos de rock. Los Stones pasarán por Valladolid y Zaragoza, además de Madrid y Barcelona, porque esas dos ciudades han puesto mucho dinero sobre la mesa. Madonna sólo actúa en grandes urbes y el boss no gira. No hay bombazos disponibles, pero había una especie de ansiedad colectiva en San Sebastián por volver a usar el estadio este verano como escenario del rock. Y ha salido Depeche Mode.
Dicen que el grupo está en su segunda juventud artística y conquistando nuevos públicos. Sus entradas para los conciertos de ahora en Madrid y Barcelona se agotaron en días. Y a Donostia vendrán en julio dentro de un recorrido que incluye Benicassim, Torrevieja o Granada. En Get In confían en que habrá público español y mucho público francés. Y algunos pensamos que muchos aficionados vascos acudirán al concierto por ganas de fiesta: el recital de U2 dejó tan buen sabor de boca en Donostia que muchos querrán repetir la experiencia de vivir una fiesta con música bajo la luna.
El estadio es para el fútbol, pero también para todo lo demás: una instalación tan grande debe ser usada más que veinte domingos al año. Y no deja de ser curioso que en los últimos años las únicas veces que se ha llenado Anoeta ha sido con un partido de rugby, el del Biarritz Olimpique, y un concierto de rock, el de U2. Este 2006 repetirá las citas: habrá rugby y rock. Y como no está claro que Depeche Mode pueda atraer a los 40.000 espectadores, se ensaya la fórmula de «medio estadio».
Sólo una pena: el concierto coincide con el Festival de Jazz. Dicen los optimistas que hay público para las dos. Ojalá. |