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29/11/2001
Dave Gahan, Carisma
Fernando Martín
Jornada con sabor a los años ochenta ésta del Wintercase,
festival itinerante de música independiente que pasea las nuevas
tendencias del pop y el rock por toda España.
A años ochenta saben los Ellos, quienes, ante una audiencia
que por lo temprano de la hora -las ocho de la tarde- apenas llenaba
la mitad del recinto, volvieron a dar una lección de pop inteligente,
con sentido del humor y susceptible de ser aceptado cada vez más
por un público masivo. Las joyas de su último disco, Ni
lo sé ni me importa, tienen la culpa.
Tras ellos, el grupo inglés Discordinated
ofreció electro-punk con
el marchamo que da ser una de las última tendencias de baile
consideradas cool en su país de origen. Poco musicales
y muy rítmicos, el grupo, en el que milita uno de los dj de
Apollo 440, brindó una corta y oscura actuación que dejó un
poco perplejos a los espectadores, quienes a esa hora llenaban ya la
sala y reclamaban la presencia del solista de Depeche Mode.
Dave Gahan salió pues a escena en medio del aplauso generalizado
y moviéndose como una culebra rodeada de un cuarteto de orquestación
rock: bajo, batería, guitarra y teclados.
Tras Dirty sticky floors, tema que abre su primer disco en
solitario, Paper monsters, Dave se quitó el chaleco
dejando a la vista un envidiable torso de gimnasio que meneó con
la misma soltura de un Iggy Pop, aunque con voz francamente más
varonil.
Fidelidad
Ante una audiencia absolutamente entregada, Gahan supo alternar sus temas nuevos
con algunas perlas de los legendarios Depeche Mode -A question of time,
Useless, Walking in m y shoes o Personal Jesus-, haciendo las
delicias de una parroquia que guarda una insólita fidelidad a esta
banda.
Todo fueron coros repitiendo los estribillos,
mares de brazos que se movían a un lado y a otro y sensación de triunfo por
parte de Dave Gahan, que alucinó al ver cómo una joven
espectadora en primera fila lloraba de la emoción a lágrima
viva.
Gahan ofreció, en definitiva, un poderoso y excelente concierto
que habla maravillas acerca de las posibilidades en solitario de uno
de los cantantes más carismáticos que ha dado el pop
inglés.