EL PAÍS > País Vasco
> 17/10/1998
Depeche Mode y Back yard Babies actúan hoy en
Guipúzcoa
Igor Cubillo
El protagonismo musical lo acapararán
esta noche en Guipúzcoa Depeche Mode y Back yard Babies, dos formaciones
foráneas que se encuentran de gira por la península presentando
sus últimos trabajos discográficos. Una es estandarte
del pop electrónico que floreció en la década de
los ochenta y la otra es exponente de la convulsión rockera que
sacude Escandinavia.
Depeche Mode actúa hoy en el donostiarra
velódromo de Anoeta y el repertorio que interpretará se
centrará con seguridad en la última referencia que han
colocado en el mercado. The singles 86-98, una recopilación que
sirve de continuación y complemento al previo The singles 81-85.
Aunque el trío inglés no subirá al escenario hasta
las 22.00, la apertura de puertas está prevista a las 20.00 y
a partir de las 21.00 se podrá aligerar la espera con las habilidades
de Purit y y de un pinchadiscos. El conjunto de Basildon (Essex) se formó
como cuarteto en 1980, cuando los sintetizadores dominaban el pop. En
1981 se publicó Speak & spell, un primer álbum con
el que se ganaron a la crítica a base de pop afable y, pese a
la pronta marcha de su líder primigenio (Vincent Clarke), dieron
comienzo a una carrera trufada de canciones de éxito. Superada
la transición pos-abandono, avanzaron con paso firme hacia una
mayor densidad y, en busca de una fórmula original, aumentó
progresivamente la intensidad de su abrazo a la música electrónica.
Sexo y religión Encararon los noventa con el propósito
de adaptarse a los nuevos tiempos y se inclinaron por canciones más
duras, pero dicha bifurcación ha terminado llevándoles
de nuevo el terreno de la electrónica y a un entorno hasta cierto
punto oscuro. Pero lo más curioso de su éxito, siendo
un grupo realmente idolatrado por adolescentes que ha vendido millones
de discos, es que sexo, política y religión son tres temas
que nunca han faltado en su producción. Priman las melodías,
pero buscan la trascendencia a través de textos ambiguos.
Los múltiples tatuajes y el desaliño
punk que lucen Back yard Babies contrastan sobremanera con la pulcritud
de Depeche Mode. Pero no sólo lo estético les diferencia,
en lo musical el cuarteto sueco se aleja de la influencia de Kraftwerk
y D.A.F. y se desenvuelve en el área que exploran compatriotas
como Turbonegro, Nashville Puss y y Hellacopters.