new house lounge Música Depeche Mode PRENSA CRÍTICAS SOBRE LOS CONCIERTOS DE Depeche Mode EN ESPAÑA
   
 

 

 

 

 

LA VANGUARDIA > Crítica de Música POP > 15/10/2001

Clásicos Populares

Ramón Súrio

Depeche Mode se ha convertido en un caso insólito por varios motivos. Por la longevidad de su carrera, por el éxito que no tiene visos de retroceder y, sobre todo, porque parece estar más allá del bien y del mal. Es la única explicación lógica que se puede encontrar a la fidelidad de unos fans que en número de 18.000 abarrotaron el pabellón de Montjuïc, en la que era cuarta visita del grupo al local -todas saldadas con llenos- y sexta a la ciudad.

La pasión que Martin Gore, Dave Gahan y Andrew Fletcher despiertan trasciende por completo el hecho concreto de la calidad del disco en cuestión que promocionen. La actual gira la motiva "Exciter", una mediocre colección de canciones que se convirtió en la espina dorsal del concierto. Durante dos horas estos clásicos populares, reforzados por dos músicos -entre ellos un potente batería- y coristas ocasionales, repasaron la parte más reciente de su cancionero. Son baladas de mechero como "When the bod y speaks", melodramáticos medios tiempos como "Breathe" e himnos para que la multitud se desfogue coreando; caso de "Freelove", donde Gahan se ofrece al público con el torso desnudo y los brazos abiertos.

Pasado tecno-pop

Martin Gore, además de cantar algunas canciones y de ocuparse eventualmente del teclado, centra su actividad en la guitarra, el mayor protagonista del actual sonido Depeche Mode. Quedó muy claro en la apoteosis de "Personal Jesus", cu yos potentes "riffs" dieron al tema un tono casi de glam-rock.

Otros momentos culminantes fueron el rescate de "I feel you", en el que Gahan grita y se contorsiona como un poseso en un tema que empieza psicodélico y acaba abrazado al soul. También "Enjo y the silence", un viaje a la discoteca con todo el Palau cantando la letra.

Depeche Mode prescinde de los grandes montajes escenográficos.Sólo vídeos, diapositivas y, eso sí, un sofisticado entramado lumínico. De hecho, en algunos temas -por ejemplo "Walking in m y shoes"- el sonido fue épico. Y en "Home", la pieza con la que abrieron el bis, incluso se puede hablar de sinfonismo. En el lado opuesto, el himno "Black celebration", de resabios "kraftwerkianos", mostró la faceta más lograda del grupo, que es cuando recuerda su pasado tecno-pop.