Alto Voltaje
MAURILIO DE MIGUEL
Intérpretes: Dave Gahan (cantante), Martin
Gore (guitarra), Andy Fletcher y Peter Gordeno (teclista), Christian
Eipner (batería), Jordan Baile y y Georgia Lewis (coros)./ Escenario:
Palacio de Vista Alegre./ Fecha: 14 de octubre.
(***)
No venían tan relajados e intemporales como,
en principio, podía presumirse. La madurez habrá cambiado
algunas de sus apuestas personales, camerinos adentro, pero no de cara
a las audiencias que continúan de su lado. Depeche Mode sigue
abriendo el manual de tecno-ritmos acelerados y puestas en escena un
punto mesiánicas allá por donde va, con su actual Exciter
tour.
Al menos, eso es lo que pudo percibir la multitudinaria
audiencia que se dio cita en Madrid para ver y oír al que fue
grupo totémico de los años 80 aplicándose a los
sintetizadores. Un grupo diezmado, hace ya algún tiempo, por
el abandono y la sustitución en sus filas de Alan Wilder, músico
que, a su vez, fue recambio del inimitable Vince Clark, cuando la escuadra
echaba a andar.
En todo caso, el espectáculo que trajo consigo
Depeche Mode tuvo tanto de audio como de visual. Porque, sin el magnífico
soporte de pro yecciones que la banda trajo a sus espaldas, quizá
sus muchos efectos pregrabados habrían dado más el cante...
Efectos que llegaron a su cénit cuando se reprodujo el interior
de un acuario como telón de fondo, con peces de colores y un
tiburón que parecían escoltar a la banda en tres dimensiones.
Exciter se titula el trabajo que Depeche Mode nos venía a presentar
y de él se airearon cortes sugestivos como Dream on, medios tiempos
en estado líquido como When the bod y speaks, The dead of night,
Freelove, I feel loved o Breathe. Por otra parte, en el capítulo
de hits desempolvados, el trío de Martin Gore tampoco olvidó
el correoso himno que en su día titularon Personal Jesus, así
como I feel you, Walking in m y shoes e In your room, piezas con casi
10 años de existencia, desde el lanzamiento de su alegato denominado
Songs of faith and devotion.
En la recta final del concierto ofrecido por
Depeche Mode, además, la gente, entregada a su desenfrenada causa
rítmica, pudo corear Black celebration y Never let me down again.
Para entonces, Dave Gahan, que cantó toda la noche desnudo de
cintura para arriba, había subido y bajado ya varias veces del
Olimpo...