new house lounge Música Depeche Mode PRENSA CRÍTICAS SOBRE LOS CONCIERTOS DE Depeche Mode EN ESPAÑA
   
 

 

 

 

 

DOCTOR MUSIC.COM > Crítica de Música POP > 15/10/2001

Triunfo apoteósico en Barcelona, repasando "Exciter" y sus éxitos anteriores
Palau Sant Jordi, Barcelona. 13 de octubre de 2001

Depeche Mode hace tiempo que juega en la liga de los grandes estadios y, como sucede en la alta competición, vence el que sale a conservar el resultado, nunca el que lo arriesga. Por eso, aunque apetecible, el directo de los de Basildon, Reino Unido, era previsible desde la lista de temas hasta los visuales. Y ganaron el partido.

Con un sonido pulcro como pocos, repasaron "Exciter" ante el delirio de 18.000 fans de lo más variopinto; dos horas de comunión techno-pop que tiene en la figura de Dave Gahan un sacerdote incontestable.

Así, el otrora yonki de los excesos de estrella, demostró con sus contorsiones y piruetas, ese enorme chorro de voz y la profesionalidad sobre las tablas que atrás quedaron las malas compañías. Flanqueado por Martin Gore y Andrew Fletcher, supervivientes del quinteto (ca yeron por el camino Dave Clarke, al principio y Alan Wilder, recientemente), más dos músicos de apo yo y coristas, Gahan se dejó la piel en el Sant Jordi y eso es de agradecer en alguien que no lo necesita.

Hubo tiempo para la balada algo dulzona ("When The Bod y Speaks", "Breathe"); los intimismos de Gore, compositor principal, al frente del micro; los nuevos-viejos subidones sinfónicos, tan representativos del grupo ("Freelove", con un Gahan medio desnudo); y los éxitos de siempre ("Personal Jesus", "I Feel You", "Enjo y The Silence", Black Celebration"…). Por cierto que, vista la reacción del público, parece que Depeche Mode empiezan a oxidarse pues, como a tantos otros dinosaurios, se les celebró más su pasado que no "Exciter", a priori el motivo del directo.

En definitiva, Depeche Mode salieron por la puerta grande, convencidos en su grandilocuencia (bastante bien llevada), una interpretación de calidad suprema y un árduo y digno trabajo (directo largo, bises…) que, de hecho, se merece quien ha gastado los dineros en una entrada.

Y es que, sin embargo, falla más la composición que no la excelente interpretación; a los Depeche Mode del 2001 les faltan canciones, riesgos estructurales y la conexión con la actualidad electrónica. El dato: la media de edad de los espectadores sube al mismo ritmo que la del grupo, sin que se vea en el horizonte un necesario relevo generacional.